¿Has abierto durante el confinamiento una tienda online? No olvides cumplir con la protección de datos

Si algo nos ha traído el confinamiento producido por la COVID19 ha sido un impulso tremendo en el sector del comercio online. Muchas empresas y emprendedores han visto en el ecommerce el canal adecuado para dar salida a sus productos o para mantener con vida sus empresas. La digitalización del empresariado español se ha producido a un ritmo feroz, al tiempo que muchas personas reacias a usar este canal de compra, se han convertido también en nuevas compradores del mundo online. Así las cosas lo que no podemos olvidar es que en el ecommerce también toca cumplir con las leyes relativas a la protección de datos.

Con carácter general tenemos que tener en cuenta que para vender por internet deberemos cumplir los mismos requisitos legales que si tuviéramos una tienda física, en cuanto a fiscalidad o cumplimiento de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, por ejemplo. En lo que atañe a la protección de datos debes tener en cuenta que estás recogiendo y almacenando una serie de datos personales de tus clientes y por ello, otro de los requisitos para tu tienda online es cumplir con la normativa de protección de datos.

Normativas a tener en cuenta

En España, esta normativa la encontramos recogida en la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD), donde se regula el uso y tratamiento de los datos personales para salvaguardar la privacidad del usuario y en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea. Cumplir tanto con la LOPDGDD y el RGPD es uno de los requisitos para abrir una tienda online y supone el cumplimiento de aspectos entre los que destacamos los siguientes:

  • Comunicación y almacenamiento de datos de clientes: solo podrás enviar correos electrónicos con publicidad a aquellos clientes o usuarios que lo hayan autorizado expresamente, ofreciendo siempre la opción de forma clara para darse de baja sin dilación indebida, facilitándole los medios para ello.
  • Incluir una página de Política de Privacidad y Política de cookies en la web, donde se establezcan claramente qué datos se almacenan para qué y quién los gestiona, adema´s de elaborar un Registro de actividades de tratamiento.
  • Además, deberemos informar a los clientes o usuarios de los cambios en la política de privacidad, de sus derechos y cómo pueden ejercerlos.
  • Realizar un análisis de riesgos e implementar las medidas de seguridad necesarias para evitar cualquier quiebra de la seguridad que ponga en riesgo los datos de los usuarios que tengamos almacenados. Si esta se produjera deberemos informar a los clientes y ponerlo en conocimiento de la autoridad competente.
Cumplir con la LSSI

Otro de los requisitos para abrir una tienda online es cumplir con la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI), que es la encargada de regular a las empresas dedicadas al comercio electrónico y otros servicios de Internet cuando estos sean parte de una actividad económica.

La LSSI recoge las obligaciones que las empresas deben contemplar en función del servicio o producto que vendan, así como establece los derechos de los consumidores; regula la venta de productos o prestación de servicios directa, la intermediación de servicios, la publicidad online y las obligaciones para las páginas web de titularidad particular.

Además, establece la obligación para los prestadores del servicio de disponer de los medios que permitan a usuarios del servicio y órganos competentes «acceder por medios electrónicos, de forma permanente, fácil, directa y gratuita» a una serie de información general sobre el responsable de la web y las condiciones de venta, uso y contratación del servicio.

Entre otras obligaciones, la LSSI dicta que se debe suministrar la siguiente información:

  • Nombre o denominación social, dirección de correo electrónico y cualquier otro dato que permita establecer con él una comunicación directa y efectiva.
  • Inscripción en el Registro Mercantil.
  • Si se ejercer una profesión regulada, se debe indicar el colegio profesional, los datos del título académico y las normas aplicables al ejercicio de su profesión.
  • Si se ejerce una actividad sujeta a un régimen de autorización administrativa previa, los datos relativos a esa autorización.
  • Número de identificación fiscal (NIF).
  • Si se hace referencia a los precios, esta debe ser clara y exacta, indicando si incluye impuestos aplicables y, en su caso, sobre los gastos de envío.
  • Los códigos de conducta a los que esté adherido y la manera de consultarlos electrónicamente.
  • Las condiciones de uso

Además, la web debe incluir una página en la que se detallen los términos y condiciones de uso, es decir, los derechos y obligaciones de los clientes y usuarios, que estos deben aceptar de forma previa y expresa antes de adquirir cualquier producto o servicio de nuestra tienda online. Todo ello debe estar redactado de forma clara y comprensible y poder localizarse de forma sencilla en la web y debe recoger los elementos que regulan el servicio ofrecido de nuestro e-commerce como normativa de uso del sitio; propiedad intelectual; condiciones de la compra; derechos y obligaciones del usuario; formas de pago, política de devoluciones y Política de Privacidad.

El incumplimiento de alguna de estas normas puede acarrear la apertura de expedientes sancionadores, multas y/o el cierre de tu ecommerce por lo que es importante hacerlo correctamente y contar con profesionales que te puedan asesorar en la puesta en marcha de tu tienda online.